Descripción de la ruta
# Ruta circular desde Canto Cochino
### 25 de julio de 2016
Esta ruta circular comienza en el primer aparcamiento de Canto Cochino, uno de los principales puntos de acceso a La Pedriza. Desde allí iniciamos la marcha en dirección al Puente del Francés, para afrontar después la subida por las conocidas «zetas», un largo y sinuoso trazado que permite ganar altura progresivamente hasta alcanzar el Comedero de los Buitres.
Aunque esta subida puede parecer intimidante por su longitud, el desnivel se supera de forma bastante llevadera gracias a las numerosas curvas del camino. En mi caso, este tramo resultó algo más sencillo de lo que había imaginado antes de comenzar la ruta.
Al llegar a la parte alta se abre ante nosotros un paisaje amplio, agreste y abrasado por el sol del verano. En este punto destaca una enorme roca de forma trapezoidal, perfectamente visible en medio del entorno granítico. Hacia la derecha continúa una senda que conduce en dirección a La Nava, pero yo tomé el camino de la izquierda, iniciando el descenso hacia el Puente de los Manchegos.
Este tramo discurre por una pista de continuas subidas y bajadas, semejante a un tobogán, que termina resultando bastante exigente para las piernas. Aunque la tendencia general es descendente, los frecuentes repechos dificultan mantener un ritmo cómodo y hacen que el avance sea más lento de lo esperado.
Desde el Puente de los Manchegos existe la posibilidad de acercarse al río Manzanares y continuar por una vereda próxima a su cauce hasta el Puente del Retén, que ya entonces presentaba un aspecto algo desvencijado. Esta alternativa permite pasar por los Chorros del Manzanares, uno de los rincones más atractivos de esta zona de la sierra.
Sin embargo, en esta ocasión continué hacia el Collado de los Pastores. Para alcanzarlo hay que afrontar una cuesta larga y pronunciada, aunque finalmente también me resultó menos dura de lo que esperaba. La pendiente obliga a caminar con paciencia y a regular bien las fuerzas, especialmente después de los kilómetros ya acumulados.
El Collado de los Pastores constituye uno de los puntos más elevados y abiertos de la ruta. Desde allí comienza el descenso definitivo hacia Canto Cochino por una senda bien marcada, que pierde altura mediante numerosas curvas. El trazado permite contemplar nuevamente algunos de los paisajes más característicos de La Pedriza antes de regresar al punto de partida.
La principal dificultad de esta ruta se encuentra en su longitud. Mi GPS registró casi 29 kilómetros, por lo que es necesario disponer de una buena preparación física, llevar agua suficiente —especialmente en pleno verano— y reservar fuerzas para los últimos kilómetros.
A pesar de la distancia y de algunos tramos exigentes, la ruta resultó más asequible de lo que había imaginado. Tanto la subida por las zetas como el ascenso desde el Puente de los Manchegos hasta el Collado de los Pastores fueron menos duros de lo previsto. Una jornada larga y cansada, pero también muy completa, que permite recorrer algunos de los paisajes más representativos del entorno de Canto Cochino y del curso alto del río Manzanares.