Descripción de la ruta
### Ruta del Barranco de los Lobos – La Jarosa
Hoy hemos vuelto a **La Jarosa** después de algunos años sin recorrer estos parajes. En esta ocasión formamos el pequeño grupo Ana, Almudena, Isis y yo. Nada más llegar comprobamos que algunas cosas han cambiado: la zona próxima al chiringuito donde antes dejábamos los coches está ahora vallada y el aparcamiento se encuentra algo más alejado. A cambio, todo parece bastante más limpio y ordenado. A las 9:15 comenzamos a caminar por una ruta que improvisé para evitar los más de quince kilómetros del recorrido que inicialmente tenía previsto. Finalmente, esta particular **Ruta del Barranco de los Lobos** se quedó en algo más de diez kilómetros.
El comienzo desde el chiringuito es tranquilo, pero la alegría dura aproximadamente un kilómetro. A partir de ahí empieza una fuerte subida que enseguida obliga a tomarse las cosas con calma. Las pulsaciones llegaron a acercarse a 170 y necesité hacer varias paradas para recuperar el aliento. La parte más dura de la ascensión se prolonga hasta aproximadamente el kilómetro 3,1, a 1.281 metros de altitud. Afortunadamente, casi todo el recorrido transcurre bajo la sombra de un bosque muy frondoso, entre pinos, abetos, helechos y abundante vegetación. Los numerosos arroyos que atraviesan estos parajes estaban completamente secos.
En ese punto recordaba un camino que salía hacia la izquierda y conducía hasta una especie de mirador o ventana natural desde la que años atrás podía contemplarse la cruz del Valle de los Caídos. Intentamos localizarlo, pero esta vez no lo conseguimos. Quizá el paso del tiempo y el crecimiento de la vegetación hayan terminado ocultando algunos de aquellos pequeños senderos. Regresamos al camino principal y continuamos ascendiendo, ahora de forma algo más suave, hasta alcanzar, en el kilómetro 4,49 y a 1.331 metros de altitud, una explanada próxima a lo que yo siempre he llamado el **Mirador del Barranco de los Lobos**. Unas rocas situadas junto al borde sirven como mirador natural sobre el barranco, aunque también aquí la frondosidad de los árboles ha terminado ocultando buena parte de las vistas que yo recordaba.
Desde el mirador iniciamos un descenso muy agradable por la pista que nos irá acercando nuevamente al aparcamiento. En el kilómetro 7,26, a unos 1.186 metros de altitud, encontramos un desvío a la derecha que permite regresar casi directamente al chiringuito. Como aquello habría acortado demasiado nuestra excursión, decidimos continuar por el camino largo. Así llegamos hasta el **Cerro Horrillos**, aproximadamente en el kilómetro 8,09 y a 1.264 metros de altitud, después de afrontar una subida corta pero bastante intensa. Allí hicimos una parada para descansar y reponer fuerzas antes de iniciar el descenso definitivo, siguiendo después el curso del seco Arroyo del Picazuelo hasta regresar al punto de partida.
Después de **10,22 kilómetros, 324 metros de desnivel y 2 horas y 56 minutos de recorrido**, considerábamos más que ganados los méritos para celebrarlo con una cerveza y unas gambas a la plancha. Pero llegamos demasiado pronto: el chiringuito no abría hasta las 13:00. Probamos suerte con otro y descubrimos que los viernes tampoco era nuestro día, porque solo abría los fines de semana. Al final tuvimos que trasladar la celebración al pueblo de Guadarrama. Allí sí conseguimos nuestra merecida cerveza… **aunque las gambas quedaron pendientes para otra ocasión**.